sábado, 30 de agosto de 2014
¿Por qué confesarme con un Sacerdote? Yo me confieso directo con Dios. Responde Papa Francisco
En su catequesis del 19 de Abril de 2014 en la Plaza de San Pedro ante miles de fieles presentes, el Papa Francisco explicó la importancia y la necesidad de confesarse; y respondió a los que creen erradamente que basta confesarse “solamente con Dios” sin acudir a un sacerdote.
El Santo Padre comentó en su alocución que “alguno puede decir: ‘Yo me confieso solamente con Dios’. Sí, tú puedes decir a Dios: ‘Perdóname’, y decirle tus pecados. Pero nuestros pecados son también contra nuestros hermanos, contra la Iglesia y por ello es necesario pedir perdón a la Iglesia y a los hermanos, en la persona del sacerdote”.
“‘Pero, padre, ¡me da vergüenza!’. También la vergüenza es buena, es ‘salud’ tener un poco de vergüenza. Porque cuando una persona no tiene vergüenza, en mi país decimos que es un ‘senza vergogna’ un ‘sinvergüenza’. La vergüenza también nos hace bien, nos hace más humildes. Y el sacerdote recibe con amor y con ternura esta confesión, y en nombre de Dios, perdona”.
El Papa resaltó luego que “desde el punto de vista humano, para desahogarse, es bueno hablar con el hermano y decirle al sacerdote estas cosas, que pesan tanto en mi corazón: uno siente que se desahoga ante Dios, con la Iglesia y con el hermano. Por eso, no tengan miedo de la Confesión. Uno, cuando está en la fila para confesarse siente todas estas cosas –también la vergüenza– pero luego, cuando termina la confesión sale libre, grande, bello, perdonado, blanco, feliz. Y esto es lo hermoso de la Confesión”.
“Cuando yo voy a confesarme, es para sanarme: sanarme el alma, sanarme el corazón por algo que hice que no está bien. El ícono bíblico que los representa mejor, en su profundo vínculo, es el episodio del perdón y de la curación del paralítico, donde el Señor Jesús se revela al mismo tiempo médico de las almas y de los cuerpos”.
El Pontífice explicó luego que el sacramento de la Confesión, Reconciliación o Penitencia tiene su origen en la Pascua del Señor cuando Jesús sopla sobre los discípulos y dice “los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen”. “Este pasaje nos revela la dinámica más profunda que está contenida en este Sacramento. Sobre todo, el hecho que el perdón de nuestros pecados no es algo que podemos darnos nosotros mismos: yo no puedo decir: ‘Yo me perdono los pecados’; el perdón se pide, se pide a otro, y en la Confesión pedimos perdón a Jesús”.
“El perdón no es fruto de nuestros esfuerzos, sino es un regalo, es don del Espíritu Santo, que nos colma de la abundancia de la misericordia y la gracia que brota incesantemente del corazón abierto del Cristo crucificado y resucitado”.
En segundo lugar, prosiguió el Papa, “nos recuerda que sólo si nos dejamos reconciliar en el Señor Jesús con el Padre y con los hermanos podemos estar verdaderamente en paz. Y ésto lo hemos sentido todos, en el corazón, cuando vamos a confesarnos, con un peso en el alma, un poco de tristeza. Y cuando sentimos el perdón de Jesús, ¡estamos en paz! Con aquella paz del alma tan bella, que sólo Jesús puede dar, ¡sólo Él!”
“Es necesario confesar humildemente y confiadamente los propios pecados al ministro de la Iglesia. En la celebración de este Sacramento, el sacerdote no representa solamente a Dios, sino a toda la comunidad, que se reconoce en la fragilidad de cada uno de sus miembros, que escucha conmovida su arrepentimiento, que se reconcilia con Él, que lo alienta y lo acompaña en el camino de conversión y de maduración humana y cristiana”.
El Santo Padre hizo luego una pregunta para ser respondida en el corazón: “¿cuándo ha sido la última vez que te has confesado? Cada uno piense. ¿Dos días, dos semanas, dos años, veinte años, cuarenta años? Cada uno haga la cuenta, y cada uno se diga a sí mismo: ¿cuándo ha sido la última vez que yo me he confesado? Y si ha pasado mucho tiempo, ¡no pierdas ni un día más! Ve hacia delante, que el sacerdote será bueno. Está Jesús, allí, ¿eh? Y Jesús es más bueno que los curas, y Jesús te recibe. Te recibe con tanto amor. Sé valiente, y adelante con la Confesión”.
“Queridos amigos, celebrar el Sacramento de la Reconciliación significa estar envueltos en un abrazo afectuoso: es el abrazo de la infinita misericordia del Padre. Recordemos aquella bella, bella Parábola del hijo que se fue de casa con el dinero de su herencia, despilfarró todo el dinero y luego, cuando ya no tenía nada, decidió regresar a casa, pero no como hijo, sino como siervo”.
El Papa Francisco dijo finalmente que el hijo efectivamente sentía culpa y vergüenza, “y la sorpresa fue que cuando comenzó a hablar y a pedir perdón, el Padre no lo dejó hablar: ¡lo abrazó, lo besó e hizo una fiesta! Y yo les digo, ¿eh? ¡Cada vez que nos confesamos, Dios nos abraza, Dios hace fiesta! Vayamos adelante por este camino. Que el Señor los bendiga”.
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viernes, 8 de agosto de 2014
Holocausto cristiano: "El Estado Islámico decapita a los niños"
RT Actualidad / Actualidad
Holocausto cristiano: "El Estado Islámico decapita a los niños"
Publicado: 8 ago 2014 | 10:38 GMT Última actualización: 8 ago 2014 | 11:09 GMT
© REUTERS Ahmad al-Rubaye
Un destacado líder de la comunidad caldea en EE.UU. denuncia que el Estado Islámico lleva a cabo un "genocidio" contra los cristianos en Irak
En una entrevista a CNN, Mark Arabo, uno de los líderes de la comunidad caldea en EE.UU., advierte que "el mundo no ha visto este tipo de atrocidad en generaciones".
El cristianismo ha muerto en Mosul. El Holocausto cristiano ha llegado
"Hay un parque en Mosul donde [EI] decapita sistemáticamente a los niños y pone sus cabezas encima de palos. Cada vez más niños están siendo decapitados; sus madres son violadas y asesinadas. A sus padres los están colgando", relata Arabo, cuya comunidad tiene sus raíces precisamente en Mosul.
"Este es un crimen contra la humanidad", subraya Arabo, y pide a la comunidad internacional que ofrezca asilo a los más de 300.000 cristianos que viven en esta región de Irak.
Según los datos ofrecidos por el líder cristiano, alrededor del 95% de los cristianos ya ha huido de la zona donde se producen las hostilidades y el 5% se ha convertido al Islam. EI, insiste Arabo, ha señalado los hogares pertenecientes a cristianos y amenaza con la muerte a quienes regresen. "ElCristianismo ha muerto en Mosul. El Holocausto cristiano ha llegado", remata
viernes, 18 de julio de 2014
Los cristianos, expulsados de Mosul por el ISIL: “si no, la espada”
Tienen hasta el mediodía de mañana para abandonar la ciudad
La edición árabe de Aleteia confirma la noticia: Los cristianos deben abandonar Mosul en 24 horas o si no, su destino es “la espada”. En la imagen, el comunicado dirigido a los cristianos que aún quedan en la ciudad.
Según las noticias procedentes de la ciudad, los líderes del califato llamaron a representantes de los pocos centenares de cristianos que quedan en la ciudad, para proponerles tres opciones: convertirse, o pagar un impuesto especial, o si rehusaban, “la espada”. Pero ningún cristiano acudió por miedo a lo que podría suceder.
Así que el ISIL extendió este comunicado en el que, molestos por la ausencia de los cristianos, les ordenan abandonar inmediatamente la ciudad “y los límites del califato”, antes de las 12 del mediodía hora local. “De lo contrario, no tendrán de nosotros otra cosa que la espada”.
La noticia la confirma a
Bagdadhope monseñor Shleimun Warduni: “Los cristianos son obligados a dejar sus casas y a irse”. Al huir, les detienen en los
“check point” “y se lo quitan todo, dinero, bienes, e incluso el automóvil, diciéndoles que se vayan a pie”.
El número de cristianos que quedaba en Mosul era ya muy pequeño, entre 50 y 100 familias, pero no se sabe nada de su situación actual. Sólo se podrá contarlos cuando lleguen, se espera, a los pueblos de alrededor o al Kurdistán.
fuente
http://www.aleteia.org/es/internacional/articulo/los-cristianos-expulsados-de-mosul-por-el-isil-si-no-la-espada-5307888809541632?preview=1
viernes, 4 de julio de 2014
La Gracia Santificante es un don personal
Autor: P. Jorge Loring | Fuente: Para Salvarte
La gracia santificante es una cualidad que hace subir de categoría al hombre dándole como una segunda naturaleza superior.
42.- La gracia santificante es un don personal sobrenatural y gratuito7 , que nos hace verdaderos hijos de Dios8 y herederos del cielo9. La recibimos en el Bautismo.
1. La gracia santificante es un don sobrenatural, interior y permanente, que Dios nos otorga, por mediación de Jesucristo, para nuestra salvación.
Don sobrenatural: Supera la naturaleza humana.
Don permanente: Mora en el alma mientras se está en gracia, sin pecado mortal
Sólo Dios da la gracia santificante.
Todas las gracias son concedidas por los méritos de Jesucristo.
Dios nos da la gracia santificante para salvarnos10.
La gracia santificante es una cualidad que hace subir de categoría al hombre dándole como una segunda naturaleza superior11. Es como una «semilla de Dios». La comparación es de San Juan12. Desarrollándose en el alma produce una vida en cierto modo divina13, como si nos pusieran en las venas una inyección de sangre divina. La gracia santificante es la vida sobrenatural del alma14. Se llama también gracia de Dios.
La gracia santificante nos transforma de modo parecido al hierro candente que sin dejar de ser hierro tiene las características del fuego15.
«Lo que Dios es por naturaleza, nos hacemos nosotros por la gracia»16.
La gracia de Dios es lo que más vale en este mundo. Nos hace participantes de la naturaleza divina17. Esto es una maravilla incomprensible, pero verdadera. Es como un diamante oculto por el barro que lo cubre.
El siglo pasado Van Wick construyó con guijarros una casita en su granja de Dutoitspan (Sudáfrica). Un día, después de una fuerte tormenta, descubrió que aquellos guijarros eran diamantes: el agua caída los había limpiado del barro. Así se descubrió lo que hoy es una gran mina de diamantes18. La gracia es un diamante que no se ve a simple vista.
La gracia nos hace participantes de la naturaleza divina19, pero no nos hace hombres-dioses como Cristo que era Dios, porque su naturaleza humana participaba de la personalidad divina, lo cual no ocurre en nosotros20.
Dios al hacernos hijos suyos y participantes de su divinidad nos pone por encima de todas las demás criaturas que también son obra de Dios, pero no participan de su divinidad. La misma diferencia que hay entre la escultura que hace un escultor y su propio hijo, a quien comunica su naturaleza21 .
Cuando vivimos en gracia santificante somos templos vivos del Espíritu Santo22 La gracia santificante es absolutamente necesaria a todos los hombres para conseguir la vida eterna. La gracia se pierde por el pecado grave.
En pecado mortal no se puede merecer. Es como una losa caída en el campo. Debajo de ella no crece la hierba. Para que crezca, primero hay que retirar la losa. Estando en pecado mortal no se puede merecer nada.
Quien ha perdido la gracia santificante no puede vivir tranquilo, pues está en un peligro inminente de condenarse.
La gracia santificante se recobra con la confesión bien hecha, o con un acto de contrición perfecta, con propósito de confesarse. (Ver números 80-84).
El perder la gracia santificante es la mayor de las desgracias, aunque no se vea a simple vista. Sin la gracia de Dios toda nuestra vida es inútil para el cielo23.
Por fuera sigue igual, pero por dentro no funciona: como una bombilla sin corriente eléctrica. Dice San Agustín que «como el ojo no puede ver sin el auxilio de la luz, el hombre no puede obrar sobrenaturalmente sin el auxilio de la gracia divina».
En el orden sobrenatural hay esencialmente más diferencia entre un hombre en pecado mortal y un hombre en gracia de Dios, que entre éste y uno que está en el cielo24. La única diferencia en el cielo está en que la vida de la gracia -allí en toda su plenitud- produce una felicidad sobrehumana que en esta vida no podemos alcanzar.
Esta vida es el camino para la eternidad. Y la eternidad, para nosotros, será el cielo o el infierno. Sigue el camino del cielo el que vive en gracia de Dios.
Sigue el camino del infierno el que vive en pecado mortal.Si queremos ir al cielo, debemos seguir el camino del cielo. Querer ir al cielo y seguir el camino del infierno, es una necedad.
Sin embargo, en esta necedad incurren, desgraciadamente, muchas personas. Algún día caerán en la cuenta de su necedad, pero quizá sea ya demasiado tarde.
2. Además de la gracia santificante Dios concede otras gracias que llamamos gracias actuales25, que son auxilios sobrenaturales transitorios, es decir, dados en cada caso, que nos son necesarios para evitar el mal y hacer el bien, en orden a la salvación26. Pues por nosotros mismos nada podemos. No podemos tener una fe suficiente, ni un arrepentimiento que produzca nuestra conversión.
Las gracias actuales iluminan nuestro entendimiento y mueven nuestra voluntad para obrar el bien y evitar el mal.
Sin esta gracia no podemos comenzar, ni continuar, ni concluir nada en orden a la vida eterna27
Según Pelagio, monje inglés del siglo V, el hombre con sus fuerzas morales puede, hacer el bien y evitar el mal, convertirse y salvarse.
Pero la doctrina católica sostiene que el hombre no puede cumplir todas sus obligaciones ni hacer obras buenas para alcanzar la gloria eterna sin la ayuda de la gracia de Dios. Merecer el cielo es una cosa superior a las fuerzas de la naturaleza humana.
Pero como Dios quiere la salvación de todos los hombres, a todos les da la gracia suficiente que necesitan para alcanzar la vida eterna. Con la gracia suficiente el hombre podría obrar el bien, si quisiera.
La gracia suficiente se convierte en eficaz cuando el hombre colabora28.
Los adultos tienen que cooperar a esta gracia de Dios. Dijo San Agustín: «Dios que te creó sin ti, no te salvará sin ti»29.
«Dios ha querido darnos el cielo como recompensa a nuestras buenas obras. Sin ellas es imposible, para el adulto, conseguir la salvación eterna.
»Nuestra salvación eterna es un asunto absolutamente personal e intransferible. Al que hace lo que puede, Dios no le niega su gracia.
»Y sin la libre cooperación a la gracia es imposible la salvación del hombre adulto»30.
Con sus inspiraciones, Dios predispone al hombre para que haga buenas obras, y según el hombre va cooperando, va Dios aumentando las gracias que le ayudan a practicar estas buenas obras con las cuales ha de alcanzar la gloria eterna. «Tan grande es la bondad de Dios con nosotros que ha querido que sean méritos nuestros lo que es don suyo»31 .
Esta gracia, que nos eleva por encima de la naturaleza caída, la mereció el sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo en la cruz. La obtenemos mediante la oración y los Sacramentos (ver números 95-97).
martes, 10 de junio de 2014
Adan y Eva fueron heridos por el pecado original, pero de manera distinta.
Una parte del libro La casa sobre roca
Autor: Horacio Bojorge
12) Resumiendo: el principal obstáculo para que se entiendan el varón y la mujer en el noviazgo y en el matrimonio consiste en que el pecado original los hirió de manera disimétrica. No produjo lo mismo en el varón que en la mujer.
13) Estas mismos hechos los expresa el relato del origen en su lenguaje simbólico ¿Por qué Satanás la tentó a Eva y no a Adán? La tentó a Eva con querer tener la ciencia del bien y del mal y con querer ser como Dios, porque ella es la que podía entrar más fácilmente en esa tentación del ejercicio ilegal de la divinidad y la usurpación de la divina Providencia. En ella lo que tiende a desordenarse es el polo espiritual. ¿Y qué pasó cuando Eva fue como Dios? ¡No fue corriendo a comunicarle su conocimiento y poderes a su esposo! Fue y le dio de comer. Atendió a su corporeidad. ¿Lo convirtió en el primer mantenido? ¿Sugiere el relato que descuidó la espiritualidad de Adán, para la que había sido llamada a ser compañía del varón, por atender a su instintividad, sumergiéndolo más en ella? ¿Sugiere que quiso tomar el dominio y el gobierno del varón? ¿Nacía así ese indiscreto amor tan femenino, que domina a los que ama convirtiéndolos en mantenidos o de dominados a base de atenciones? Ese parece ser el tipo de manipulación en que descuella nuestra civilización, que no es tanto ‘machista´, sino que está más bien bajo el signo de Eva, y efectivamente reduce al varón a macho y así somete al hombre para desactivarlo como líder espiritual digno de ser obedecido.
3. LA SANACIÓN DE LAS HERIDAS DEL PECADO
POR LA GRACIA DE CRISTO
14) Las heridas del pecado original deben ser sanadas. Y es ésa la sanación que Jesús trae al mundo y es eso lo que está impidiendo la acedia de nuestros gobernantes y de los poderosos de este mundo y de Satanás el príncipe de las tinieblas.
15) Por eso vemos la ruina matrimonial que cunde cada vez más, la incapacidad de nuestros jóvenes que están engañados por todos los espectáculos y la industria del espectáculo, por la telenovela y por lo demás, para comprender cuál es el camino de la verdadera felicidad: el de la amistad entre el Varón y mujer. Eso es "Acedia del Mundo". Acedia contra la verdadera felicidad del varón y la mujer, que Dios planeó desde el Principio.
16) Porque Dios quiso que fueran felices en esa amistad pero el Mundo se lo impide a los dos. A ella la mete cada vez más en la dominación por el feminismo, y a él lo achancha cada vez más y lo hunde en la lujuria proponiéndole el espectáculo de la mujer objeto. Esta es la hora de la Acedia conyugal en el Mundo, es muy concreta, muy real y muy destructora de la verdad y la felicidad esponsal y familiar.
17) El remedio cristiano lo propone Pablo en la carta a los Efesios: ¿al varón que le dice? "Tenés que amar a tu mujer como Jesús a la Iglesia, es decir, morir por ella." ¿Sos capaz de morir por tu mujer? ¿Sos capaz de morir por lo menos a tus instintos y a tu pasión? Tenés que mortificar tu pasión para alcanzar la castidad. "¡Padre, qué está diciendo! ¡pero si eso es imposible!". Esto no lo dice nadie en el mundo de hoy pero es lo que hay que decir porque esta es la verdad. Y los que dicen que la castidad para el varón es imposible mienten o se engañan.
18) Y a la mujer ¿qué le dice Pablo en la carta a los Efesios? Tenés que obedecer a tu esposo (que es peor que morir). Y en eso consiste la restauración maravillosa de la herida del pecado original en él y en ella. El varón aprende a morir por su esposa, la ama como Cristo a la iglesia y es capaz de ofrendar y descubrir que muriendo a su pasión, encuentra una felicidad mayor que es la felicidad humana, porque la otra lo baja a lo instintivo. Y ella aprende a obedecer y se salva de su afán de dominación. Se restablece la salud primitiva en cada uno de ellos. El hombre adquiere el dominio de sus pasiones, la mujer se baja de su ambición angélica excesiva y los dos se encuentran como Cristo y la Iglesia en la verdadera caridad.
19) ¿Pero entonces la felicidad humana excluye el elemento físico, corporal? No, supone necesariamente como expresión del amor. Pero para expresarlo también lo sacrifica. El amor necesita sanar mediante la gracia sacramental la naturaleza herida, porque debido a ella, la sexualidad tiende a deshumanizarlos, a pesar de la mejor buena voluntad y hasta a pesar de llevar una vida de sacramentos y piedad. La castidad es aquella virtud que devuelve a la persona la integridad perdida por el pecado original e integra su sexualidad en la persona (CIC Nº 2337 ss.).
20) Las pasiones quitan el autodominio y el que no es dueño de sí mismo no puede entregarse, como lo exige la felicidad conyugal que se alcanza por la entrega sincera del uno al otro. "La voluptuosidad propia del sexo, - dice Abelardo Pithod - al hacer perder al alma su autodominio y señorío, la deja con una fuerte sensación de que se ha perdido, por unos pocos instantes, a sí misma. Que se ha entregado y sometido enteramente a la vehemencia de lo biológico y pasional. Que ha caído, por un momento, bajo el dominio animal. La propia imagen de dignidad de la persona espiritual, dignidad que se basa en cierto dominio sobre sí y sobre el cuerpo, se ve como ultrajada"6
21) La salvación cristiana, vino a restaurar, como lo dice Jesús: ´lo que era en el principio´. Es decir, una sexualidad humana oblativa según el designio divino creador. De esa manera es posible sustituir el modelo posesivo que había sobrevenido a consecuencia del pecado original y era el corriente en el mundo de la humanidad irredenta. El mismo modelo, por otra parte, del que cada pareja de esa humanidad está presa, hasta que por la fe y la gracia sanadora del sacramento matrimonial, accedan ambos a la posibilidad de vivir según el modelo de la cultura esponsal católica. El varón cristiano ya no se relacionará posesivamente con el cuerpo de la esposa, sino que lo amará como a su propia carne. Y ella confiará en su esposo y podrá obedecerle gozosamente.
4. FINALIDAD SACRIFICIAL DEL INSTINTO EN LA EXPRESIÓN DEL AMOR
22) De ahí que el gran psicólogo alemán Rudolf Allers ha dicho que “entre el instinto y el amor hay una diferencia notable y al mismo tiempo esencial. El instinto no busca más que su propia satisfacción, el amor busca el bien del otro. El amor solo quiere dar, el instinto sólo quiere tomar. En el amor es natural el sacrificio, el instinto, por su naturaleza, desconoce el sacrificio, trata de apoderarse de su presa. En el dominio del instinto no hay elección, ni decisión, ni sacrificio. Ellos existen solamente en el dominio del amor”.
23) Allers afirma “la finalidad sacrificial del instinto en el amor humano”. El instinto, dice, tiene primariamente la función de asegurar ciertos valores vitales. Existe además para servir al amor humano como medio de expresión y de realización. ¿Y cómo expresa el amor? Sacrificándole lo instintivo. El instinto, afirma Allers, existe para proporcionar un alimento al sacrificio que exprese el amor y lo realice.
24) “Vemos bien aquí, dice Allers, esto que le reprochan a la visión moral cristiana todas las doctrinas que, en nombre de la naturaleza y de la libertad, preconizan una moral sexual. Pero esto que ellas llaman la naturaleza, son solamente funciones muy primitivas; y lo que exigen en el nombre de la libertad, es más bien libertinaje; lo que presentan como una nueva moral, es en realidad una antigua moral, pagana y primitiva”
25) Sin embargo, observa Allers, “Amar quiere decir estar dispuesto al sacrificio. Poder e igualmente querer hacer sacrificios es pues un rasgo esencial de la naturaleza humana. Pedimos que el mismo niño sepa sacrificarse; no solamente para que se encuentre preparado para la vida que lo obligará muchas veces, sino también para que se vuelva realmente un ser humano, para que desarrolle en sí estas cualidades esenciales que hacen del hombre un ser tan diferente de todos los que existen sobre la tierra”. “Para que el hombre realice lo que hay de más alto en su naturaleza, es necesario que pueda oponer su voluntad a los impulsos o a los deseos imperiosos que corresponden a la parte inferior de su ser”7 .
Imagen tomada del blog del padre fortea
Autor: Horacio Bojorge
Capítulo 1: Creación, caída y sanación del Varón y la Mujer
– El ser humano al principio – La naturaleza humana herida por el pecado
original – Para comentar.
EL SER HUMANO AL PRINCIPIO
1) Al principio, el
ser humano fue creado por Dios como un lazo armonioso del mundo material y del
mundo espiritual. En el designio creador no debía ser ni solamente animal ni
solamente ángel. Iba a participar de la condición animal y de la angélica. Ni
animal ni ángel, pero asumiendo en sí, en forma humana, lo propio del mundo
animal y del mundo angélico. "Los hombres somos totalmente humanos y no
animalidad más espiritualidad". Es decir que en nosotros, lo animal está
al modo humano, más perfecto que el puro animal. El hombre mira y ve como
hombre, no como animal. La vida animal está en el hombre asumida por la
humanidad y asumida de manera eminente, perfeccionadamente. De modo que todo en
el hombre es humano también su animalidad y su espiritualidad.
Horizonte del tiempo
y la eternidad, de la materia y el espíritu, de lo animal y lo angélico
2) El ser humano es
pues una combinación armoniosa de materia y espíritu. En el hombre recién
creado se enlazaban armoniosamente lo animal y lo angélico, lo instintivo y lo
intelectual. Por eso Aristóteles y Santo Tomás han comparado al ser humano con
el horizonte. Así como en el horizonte parecen tocarse el cielo y la tierra, el
tiempo y la eternidad, así también en el hombre parecen tocarse lo material y
lo espiritual, cuerpo y alma, materia informada por el espíritu, lo animal
combinado en un solo ser con lo angélico5
3) Más aún, el hombre es, entre todas las creaturas, no
solamente la única creatura que participa de todos los ordenes creados, desde
lo mineral hasta lo angélico, sino la que más participa de la imagen y
semejanza divina, de modo que en él, como lo figuró Miguel Ángel en el fresco
de la Capilla Sixtina, parecen tocarse también lo humano y lo divino,
4) "Los cielos proclaman la gloria de Dios" afirma
el salmista (Sal 18,2). Pero sólo el hombre interpreta esa alabanza y es capaz
de cantarla. El mundo material es mudo. El hombre es como el diputado de la
Creación para alabar al Creador y reconocer su gloria. Sin el hombre, el
universo carecería de inteligencia, de corazón y de voz para conocer, amar y
alabar a Dios. Si se extinguiera la raza humana el universo quedaría mudo ante
su creador. Más: entre todas las creaturas materiales o visibles, sólo el ser
humano fue creado a imagen y semejanza visible de Dios. Es el único ser del
mundo visible que espeja mejor la espiritualidad del Creador y que puede entrar
en diálogo espiritual con Él. El único ser visible capaz de adorarlo.
5) De ese designio creador proviene la dignidad del hombre.
Y de ahí deriva la diferencia de la sexualidad humana de toda otra sexualidad
puramente animal. Es por el matrimonio del hombre y la mujer que se perpetuaría
la estirpe de los adoradores de Dios. Por la generación carnal se comunica una
imagen y semejanza espiritual. En este sentido, la sexualidad humana es también
como un horizonte donde se toca la comunicación del ser visible y el invisible,
el carnal y el espiritual, el animal y el angélico, lo instintivo, necesario y
lo amoroso y libre, de lo animal se pasa a lo personal.
6) Adán, creado primero, vivía entre los animales y les puso
nombre. Es decir tenía de común con ellos el elemento animal de su naturaleza,
el cual le daba (y le sigue dando) la posibilidad de comunicarse con ellos,
entenderlos, amaestrarlos, domarlos, domesticarlos, gozar de la compañía de
algunos. Pero Adán no encontraba entre ellos una ayuda adecuada, es decir
semejante a él en cuanto ser humano espiritual, capaz de relacionamiento
interpersonal. No encontraba entre ellos otra persona humana como él. Para
hacerle compañía espiritual fue creada otra persona humana: la mujer.
7) La preeminencia del factor personal, interpersonal,
espiritual, en la mujer se expresa en el relato bíblico en primer lugar por
esta finalidad de su creación. Ella es creada para ser la compañera espiritual
del varón; para entablar el diálogo espiritual y libre, con un ser que ya tenía
una capacidad de comunicación animal con los animales, pero una capacidad
insatisfecha de relacionamiento humano, espiritual, interpersonal.
8) Quizás para subrayar que lo más propio de Eva está en el
ámbito espiritual, el relato de los orígenes relativiza en ella el elemento
corpóreo: Dios no le hace un cuerpo propio, aparte, creado de la misma manera
que antes había plasmado el cuerpo del varón. Usa el cuerpo del varón como
principio creador del cuerpo de la mujer. La materialidad de su cuerpo es
tomada del cuerpo del varón. Y también su nombre es tomado del nombre del
varón. "Será llamada varona (isháh) porque del varón (ish) fue
tomada". El varón la reconoce y la recupera. Ella se reencuentra en él
como en su origen y su contexto de pertenencia: del varón fue tomada...
9) Hay que notar también que según el texto bíblico ella no
proviene del cuerpo del varón por generación sino como por partición. Varón y
mujer comparten; son copartícipes de una sola carne, un solo cuerpo. Él
reconoce en ella la parte que le faltaba y sin la que estaba incompleto. Y ella
reconoce en él a aquél de quien proviene y a quien desde siempre pertenecía,
sin el cual estaba como perdida e incompleta también.
10) El hecho de que Adán reciba esposa directamente de Dios,
establece un parentesco de alianza con su ´divinum socer´ con su suegro divino
(la palabra suegro viene de socer, socio: su Socio divino). La hija funda un
parentesco y una relacion social entre su padre y su esposo. En ella se anuda
la alianza entre dos hombres y entre dos familias. Está llamada a ser factor de
unión y de asociación.
11) Al mismo tiempo, la esposa es ´concedida´ por otro ante
el cual se es responsable. Así el varón es responsable ante Dios de la esposa,
como el esposo lo es de la esposa ante la familia de la esposa. Pero la entrega
de la esposa por parte de los suyos, anuda un vínculo de alianza de parentesco
que se espeja en la alianza con el Suegro divino.
12) El modo de creación del cuerpo de Eva expresa, además,
una verdad acerca del modo de relación de la mujer con su propio cuerpo. En lo
profundo de la experiencia femenina de relación con su cuerpo es como si
habitara en un cuerpo ajeno, que no le pertenece. A veces puede considerar su
propio cuerpo con cierta distancia y extrañeza y hasta con rechazo. En
ocasiones puede sentirse sujeta como sometida a su corporeidad, presa de ella,
como la princesa en la torre. A ella le desagrada que atribuyan sus estados de
ánimo a causas o concausas físicas. Es como si la dependencia corporal la
humillase. Quizás el relato bíblico expresa esas experiencias de la mujer en su
corporeidad, mostrando que su cuerpo no es suyo, sino tomado del de Adán; no es
otro diverso, sino uno tomado de la carne del varón y que parecería conservar
las huellas de una corporeidad ajena, aunque esté informada por un alma
femenina. Es como si su destinación creacional a lo espiritual la hiciese
padecer a veces su dependencia de lo físico.
13) A la inversa, el relato bíblico de la creación del
cuerpo de Eva, expresa la experiencia de relacionamiento del varón con el
cuerpo de la esposa. Es como si el varón reclamara el cuerpo de la esposa como
parte del suyo y buscara reintegrarlo a sí mismo, reconociéndolo como propio
suyo: ´carne de mi carne y hueso de sus huesos´. Pablo comentará: "Maridos
amad a vuestras mujeres como a vosotros mismos... el que odia a su mujer se
odia a sí mismo".
14) El modo de
creación del cuerpo de Eva expresa también el relacionamiento especial de la
participación en un solo cuerpo de ambos cónyuges en la sexualidad humana,
diversa de la animal, que tiene lugar en la relación matrimonial. En efecto, la
relación, según el designio del principio estaba destinada a ser tanto corpórea
como espiritual. Por el matrimonio, ambos se volverían a hacer una sola carne,
un solo ser, un solo cuerpo del que ambos dispondrían como dueños en común,
como socios en la común y amistosa corporeidad. Serían dos personas habitando
la misma carne y compartiéndola, como comparten la misma casa y el mismo
lecho.
15) Pablo parece
fundar ahí la oblatividad mutua entre esposa y esposo, que era el designio divino
del principio y que la salvación cristiana restaura por obra de la gracia
sanadora del sacramento del matrimonio: "La mujer no es dueña de su cuerpo
sino su esposo, ni el esposo es dueño de su cuerpo sino la esposa" (1 Cor
7,4). El esposo tiene el derecho al cuerpo de la esposa como el Todo tiene
derecho a su parte, por que el cuerpo de la mujer fue tomado del cuerpo del
varón. La esposa tiene derecho al cuerpo del esposo como la parte tiene derecho
al todo sin el cual no tendría sentido. Son el uno del otro, pero en forma
disimétrica, no intercambiable. Ella es como la parte del todo, y él como el
todo al que pertenece la parte. Ninguno tiene sentido sin el otro y se
necesitan el uno al otro. Pertenece el uno al otro.
16) La unidad de
origen, anterior a la separación creadora, vuelve a restablecerse en el amor
matrimonial cristiano por acuerdo amoroso de ambas voluntades. Cada uno
restituye al otro libremente y por amor, lo que le era propio. El cuerpo de la
mujer lo restituye ella libremente al varón como al todo del que fue tomado su
cuerpo. Y el cuerpo del varón es entregado por él libremente a la mujer como el
todo al que la parte tiene un derecho fundado en la voluntad creadora de Dios.
2. LA NATURALEZA
HUMANA HERIDA POR EL PECADO ORIGINAL
17) Veremos
inmediatamente, cómo, por el pecado original esta feliz dispensación ´del
principio´ se corrompe y el varón [el todo] intenta recuperar totalitariamente
a su parte y la mujer [la parte] tiende a querer comportarse como si fuera el
todo. El relato bíblico de la creación de Eva muestra ambas relaciones en la
perspectiva del designio divino del principio, destinado a la unión feliz de
ambos esposos por una relación de auténtica entrega. Y luego muestra cómo el
pecado original va a alterar las relaciones haciéndolas posesivas en vez de
generosas; divisoras en vez de unitivas. El modelo posesivo, característico del
hombre viejo, que se reserva a sí mismo sin entregarse y procura apoderarse del
otro, manipularlo, usarlo, es considerado por Pablo como una especie de estafa:
"no os defraudéis el uno al otro" (1 Cor 7,5). Pero de esto
corresponde tratar en otro lugar. De ahí que las relaciones entre varón y mujer
podrán vivirse sabiamente si se viven en gracia o insensatamente si se viven
según el pecado
original y los pecados que de él derivan.
18) El pecado
original hirió la naturaleza humana. ¿Cómo? En su relación con Dios, y a causa
de ello en todas sus demás relaciones: consigo mismo, con el otro, con el
mundo. 19) Dejó al hombre ciego para el
bien que es Dios mismo. Desde entonces el hombre vive en un estado de acedia:
ceguera espiritual para percibir a Dios como su Bien supremo. Y de esa ceguera
derivan todos los pecados contra Dios: indiferencia, tibieza, ingratitud, hasta
la rebeldía y el odio. 20) Herida su
naturaleza en la capacidad de conocer la Bondad suprema de Dios, como su Fin
último, el hombre se dispersa en la búsqueda de bienes con que saciar su sed de
bien. Sobreviene así la concupiscencia de la carne (los instintos animales, del
cuerpo) y la concupiscencia de los ojos (los apetitos espirituales, del
alma). 21) El pecado original
desequilibró la armonía entre el elemento material, físico y animal de la
naturaleza humana, con su elemento espiritual. Produjo en Adán y Eva - y
trasmitió a toda su descendencia - una ceguera para Dios y una equivocada
percepción de la jerarquía de los bienes; un desequilibrio entre lo instintivo,
lo afectivo y pasional por un lado y lo racional por el otro. 22) Importante: 1) según la visión católica,
la naturaleza humana es buena por ser creada por Dios, pero ha sido herida por
el pecado original y necesita ser sanada por la gracia. 2) Según la visión
protestante, el pecado original corrompió totalmente la naturaleza, de modo que
de ella no puede venir nada bueno sino solamente pecado. ´Es inevitable pecar,
pero que no se sepa´. Frente a este pesimismo, 3) la visión freudiana y del
psicologismo considera que la naturaleza del hombre es buena y uno se debe
abandonar a la guía de sus impulsos. ´No te reprimas, realizate, hacé la tuya,
al nene no lo corrijas´.
La casa sobre roca
Autor: Horacio Bojorge
Capítulo 2: El pecado original hirió al Varón y a la Mujer de diversa manera – En el varón se desordenan más los instintos y en la mujer los deseos del alma
1. EL PECADO ORIGINAL HIRIÓ AL VARÓN Y A LA MUJER
DE DIVERSA MANERA
1) El pecado original no hirió de la misma manera al varón que a la mujer. Habiéndolos herido a ambos, los hirió de manera disimétrica, a cada cual a su modo. Varón y mujer serán afectados por las mismas concupiscencias e incurrirán en los mismos vicios capitales, pero de manera diversa. Ambos padecen de gula, pero la gula del varón está más cerca de la voracidad animal, mientras que la gula de la mujer es más refinada, se inclina a las golosinas, los dulces y las exquisiteces. Ambos padecerán la lujuria, pero el varón regresará hacia la instintividad animal y la posesividad física, mientras la mujer tenderá a la posesión afectiva y la dominación espiritual del alma del varón.
2) Ambos padecen la ira, pero el varón tiende a manifestar y descargar su cólera en forma corporal, física. A su ira la podríamos llamar ira caliente; mientras que la mujer tiende a descargar la suya más bien verbalmente, mediante la palabra hiriente, el agravio, la maledicencia y el maleficio: hiriendo con la lengua o dañando indirecta y astutamente. A la suya, aunque sea tremenda, podemos calificarla de ira fría. La del varón es ira regresivamente animal, instintiva. La de la mujer es una furia más angélica, pero de un angelismo malvado, es más demoníaca, medita más el daño que quiere hacer. Pensemos en la Ira de Aquiles que canta Homero en la Ilíada y en la ira de Medea en la tragedia de Eurípides.
3) Ella va al juez con un ojo morado, pero no hay grabación de lo que ella le dijo antes a él. Si riñen dos varones es posible que corra sangre y hasta que uno quede muerto. Entre mujeres el terreno principal de la querella es el verbal y si llegan a las manos, lo que procuran más bien es afear a la otra, desgreñándola y arañándole el rostro.
2. EN EL VARÓN SE DESORDENAN MÁS LOS INSTINTOS ANIMALES
Y EN LA MUJER MÁS LOS DESEOS ESPIRITUALES
4) La disimetría de la herida del pecado original en la naturaleza del varón y de la mujer consiste pues en que el varón tiende a regresar a lo instintivo y a los apetitos del cuerpo. En él el polo animal tiende a predominar y a deshumanizarse. En él predominan los apetitos del cuerpo, la concupiscencia de la carne. La mujer, en cambio, tiende a desequilibrarse por lo que podemos llamar su polo angélico: por los apetitos del alma o la concupiscencia de los ojos. Por eso se ha dicho que el pecado dominante del varón es la lujuria y el pecado dominante de la mujer es la avaricia, la ambición.
5) Una de las consecuencias del pecado original en el ser humano es la pérdida del control racional de las pasiones. A esas pasiones descontroladas se les llaman concupiscencias. Son los deseos, afectos y pasiones desordenados y que el ser humano mismo no logra gobernar con su razón. Hemos dicho que las concupiscencias afectan tanto al varón como a la mujer, pero no de la misma manera, sino a cada uno a su manera. Los dos quieren las mismas cosas, pero de manera diferente. Hay un dicho que ilustra este hecho: ‘el varón quiere una casa para tener una mujer, y la mujer quiere un hombre para tener una casa´.
6) Hemos visto que se distinguen dos formas de concupiscencia en el ser humano, que corresponden a sus componentes corporal y espiritual. La que corresponde al componente corporal o animal se llama concupiscencia de la carne. Y la que corresponde al componente anímico o espiritual se llama concupiscencia de los ojos.
7) La concupiscencia de la carne es el desorden de los apetitos instintivos residentes en el cuerpo, del elemento que el hombre tiene de común con el animal. Son ellas la gula y la lujuria, que corresponden al apetito de la propia conservación por la comida y al de la conservación de la especie por la sexualidad. A su frustración corresponde una ira animal.
8) La concupiscencia de los ojos, es el desorden de los apetitos, afectos y deseos del alma: avaricia, vanidad, ambición. El desorden en los deseos de consideración social, de bienestar y comodidades, de seguridad, de ser querido, apreciado. Son los deseos que podemos llamar más propiamente espirituales o humanos. A su frustración corresponde más bien, aunque no exclusivamente, una ira más fría y espiritual.
9) El pecado original desordena al varón sobre todo por la concupiscencia de la carne y tiende a devolverlo a la compañía de los animales. Como el rey Nabucodonosor, reducido a la condición de los peores vagabundos que hemos conocido: "arrojado de en medio de los hombres, come hierba como los bueyes, su cuerpo se empapa del rocío del cielo, le crecen los cabellos como plumas de águila, y las uñas como las de las aves de rapiña" (Daniel 4, 30). Al varón, el pecado original tiende a bajarlo a lo corpóreo, físico, instintivo, animal. En él predominan los instintos sobre la razón, se desordena por perder el gobierno de sus apetitos instintivos y tiende a achancharse, y aveces es un verdadero "puerco". Por ejemplo, vemos cómo el varón suele comer y beber en exceso, aunque le haga daño y ese descontrol suele irse agravando con los años.
10) A la mujer le pasa lo contrario, tiende a subirse a lo angélico e incluso a "usurpar lo divino". Ella se inclina al ejercicio ilegal de la divinidad, y a la usurpación de la divina providencia. Y no por mal, ella quiere el bien pero quiere hacerlo a su manera. Y quiere ser ella quien diga lo que es bueno y lo que es malo, ¡también para vos!. Pero por ese camino de sus propias buenas intenciones, es por donde la mujer se hace dominadora.
11) El varón se hace lujurioso, es incapaz de morir a su pasión sexual por amor a su esposa cuando en realidad lo que le haría feliz a ella sería que él muriera un poco a su pasión. Y ella es dominadora y a veces usa la debilidad pasional del varón para manipularlo. Pero eso, en vez de reforzar el vínculo de la amistad entre él y ella, produce la debilidad del vínculo amoroso, y por ese eslabón se rompe. Cuando no están sanados él y ella de sus respectivos desequilibrios por la gracia, el matrimonio entra en crisis, la amistad matrimonial se hace imposible. Las pasiones matan el amor. La lujuria del varón asquea a la mujer y la dominación de la mujer harta al hombre. Y en consecuencia se hace imposible también la felicidad que Dios ha destinado para el hombre en la amistad matrimonial. Es esa felicidad de la amistad matrimonial, la que se corrompe por la corrupción de la virtud de él y de ella. Es ese malentendido entre él y ella lo que impide la plena felicidad que Dios tiene reservada a esa creación maravillosa que él hizo.
Autor: Horacio Bojorge
Capítulo 2: El pecado original hirió al Varón y a la Mujer de diversa manera – En el varón se desordenan más los instintos y en la mujer los deseos del alma
1. EL PECADO ORIGINAL HIRIÓ AL VARÓN Y A LA MUJER
DE DIVERSA MANERA
1) El pecado original no hirió de la misma manera al varón que a la mujer. Habiéndolos herido a ambos, los hirió de manera disimétrica, a cada cual a su modo. Varón y mujer serán afectados por las mismas concupiscencias e incurrirán en los mismos vicios capitales, pero de manera diversa. Ambos padecen de gula, pero la gula del varón está más cerca de la voracidad animal, mientras que la gula de la mujer es más refinada, se inclina a las golosinas, los dulces y las exquisiteces. Ambos padecerán la lujuria, pero el varón regresará hacia la instintividad animal y la posesividad física, mientras la mujer tenderá a la posesión afectiva y la dominación espiritual del alma del varón.
2) Ambos padecen la ira, pero el varón tiende a manifestar y descargar su cólera en forma corporal, física. A su ira la podríamos llamar ira caliente; mientras que la mujer tiende a descargar la suya más bien verbalmente, mediante la palabra hiriente, el agravio, la maledicencia y el maleficio: hiriendo con la lengua o dañando indirecta y astutamente. A la suya, aunque sea tremenda, podemos calificarla de ira fría. La del varón es ira regresivamente animal, instintiva. La de la mujer es una furia más angélica, pero de un angelismo malvado, es más demoníaca, medita más el daño que quiere hacer. Pensemos en la Ira de Aquiles que canta Homero en la Ilíada y en la ira de Medea en la tragedia de Eurípides.
3) Ella va al juez con un ojo morado, pero no hay grabación de lo que ella le dijo antes a él. Si riñen dos varones es posible que corra sangre y hasta que uno quede muerto. Entre mujeres el terreno principal de la querella es el verbal y si llegan a las manos, lo que procuran más bien es afear a la otra, desgreñándola y arañándole el rostro.
2. EN EL VARÓN SE DESORDENAN MÁS LOS INSTINTOS ANIMALES
Y EN LA MUJER MÁS LOS DESEOS ESPIRITUALES
4) La disimetría de la herida del pecado original en la naturaleza del varón y de la mujer consiste pues en que el varón tiende a regresar a lo instintivo y a los apetitos del cuerpo. En él el polo animal tiende a predominar y a deshumanizarse. En él predominan los apetitos del cuerpo, la concupiscencia de la carne. La mujer, en cambio, tiende a desequilibrarse por lo que podemos llamar su polo angélico: por los apetitos del alma o la concupiscencia de los ojos. Por eso se ha dicho que el pecado dominante del varón es la lujuria y el pecado dominante de la mujer es la avaricia, la ambición.
5) Una de las consecuencias del pecado original en el ser humano es la pérdida del control racional de las pasiones. A esas pasiones descontroladas se les llaman concupiscencias. Son los deseos, afectos y pasiones desordenados y que el ser humano mismo no logra gobernar con su razón. Hemos dicho que las concupiscencias afectan tanto al varón como a la mujer, pero no de la misma manera, sino a cada uno a su manera. Los dos quieren las mismas cosas, pero de manera diferente. Hay un dicho que ilustra este hecho: ‘el varón quiere una casa para tener una mujer, y la mujer quiere un hombre para tener una casa´.
6) Hemos visto que se distinguen dos formas de concupiscencia en el ser humano, que corresponden a sus componentes corporal y espiritual. La que corresponde al componente corporal o animal se llama concupiscencia de la carne. Y la que corresponde al componente anímico o espiritual se llama concupiscencia de los ojos.
7) La concupiscencia de la carne es el desorden de los apetitos instintivos residentes en el cuerpo, del elemento que el hombre tiene de común con el animal. Son ellas la gula y la lujuria, que corresponden al apetito de la propia conservación por la comida y al de la conservación de la especie por la sexualidad. A su frustración corresponde una ira animal.
8) La concupiscencia de los ojos, es el desorden de los apetitos, afectos y deseos del alma: avaricia, vanidad, ambición. El desorden en los deseos de consideración social, de bienestar y comodidades, de seguridad, de ser querido, apreciado. Son los deseos que podemos llamar más propiamente espirituales o humanos. A su frustración corresponde más bien, aunque no exclusivamente, una ira más fría y espiritual.
9) El pecado original desordena al varón sobre todo por la concupiscencia de la carne y tiende a devolverlo a la compañía de los animales. Como el rey Nabucodonosor, reducido a la condición de los peores vagabundos que hemos conocido: "arrojado de en medio de los hombres, come hierba como los bueyes, su cuerpo se empapa del rocío del cielo, le crecen los cabellos como plumas de águila, y las uñas como las de las aves de rapiña" (Daniel 4, 30). Al varón, el pecado original tiende a bajarlo a lo corpóreo, físico, instintivo, animal. En él predominan los instintos sobre la razón, se desordena por perder el gobierno de sus apetitos instintivos y tiende a achancharse, y aveces es un verdadero "puerco". Por ejemplo, vemos cómo el varón suele comer y beber en exceso, aunque le haga daño y ese descontrol suele irse agravando con los años.
10) A la mujer le pasa lo contrario, tiende a subirse a lo angélico e incluso a "usurpar lo divino". Ella se inclina al ejercicio ilegal de la divinidad, y a la usurpación de la divina providencia. Y no por mal, ella quiere el bien pero quiere hacerlo a su manera. Y quiere ser ella quien diga lo que es bueno y lo que es malo, ¡también para vos!. Pero por ese camino de sus propias buenas intenciones, es por donde la mujer se hace dominadora.
11) El varón se hace lujurioso, es incapaz de morir a su pasión sexual por amor a su esposa cuando en realidad lo que le haría feliz a ella sería que él muriera un poco a su pasión. Y ella es dominadora y a veces usa la debilidad pasional del varón para manipularlo. Pero eso, en vez de reforzar el vínculo de la amistad entre él y ella, produce la debilidad del vínculo amoroso, y por ese eslabón se rompe. Cuando no están sanados él y ella de sus respectivos desequilibrios por la gracia, el matrimonio entra en crisis, la amistad matrimonial se hace imposible. Las pasiones matan el amor. La lujuria del varón asquea a la mujer y la dominación de la mujer harta al hombre. Y en consecuencia se hace imposible también la felicidad que Dios ha destinado para el hombre en la amistad matrimonial. Es esa felicidad de la amistad matrimonial, la que se corrompe por la corrupción de la virtud de él y de ella. Es ese malentendido entre él y ella lo que impide la plena felicidad que Dios tiene reservada a esa creación maravillosa que él hizo.
12) Resumiendo: el principal obstáculo para que se entiendan el varón y la mujer en el noviazgo y en el matrimonio consiste en que el pecado original los hirió de manera disimétrica. No produjo lo mismo en el varón que en la mujer.
13) Estas mismos hechos los expresa el relato del origen en su lenguaje simbólico ¿Por qué Satanás la tentó a Eva y no a Adán? La tentó a Eva con querer tener la ciencia del bien y del mal y con querer ser como Dios, porque ella es la que podía entrar más fácilmente en esa tentación del ejercicio ilegal de la divinidad y la usurpación de la divina Providencia. En ella lo que tiende a desordenarse es el polo espiritual. ¿Y qué pasó cuando Eva fue como Dios? ¡No fue corriendo a comunicarle su conocimiento y poderes a su esposo! Fue y le dio de comer. Atendió a su corporeidad. ¿Lo convirtió en el primer mantenido? ¿Sugiere el relato que descuidó la espiritualidad de Adán, para la que había sido llamada a ser compañía del varón, por atender a su instintividad, sumergiéndolo más en ella? ¿Sugiere que quiso tomar el dominio y el gobierno del varón? ¿Nacía así ese indiscreto amor tan femenino, que domina a los que ama convirtiéndolos en mantenidos o de dominados a base de atenciones? Ese parece ser el tipo de manipulación en que descuella nuestra civilización, que no es tanto ‘machista´, sino que está más bien bajo el signo de Eva, y efectivamente reduce al varón a macho y así somete al hombre para desactivarlo como líder espiritual digno de ser obedecido.
3. LA SANACIÓN DE LAS HERIDAS DEL PECADO
POR LA GRACIA DE CRISTO
14) Las heridas del pecado original deben ser sanadas. Y es ésa la sanación que Jesús trae al mundo y es eso lo que está impidiendo la acedia de nuestros gobernantes y de los poderosos de este mundo y de Satanás el príncipe de las tinieblas.
15) Por eso vemos la ruina matrimonial que cunde cada vez más, la incapacidad de nuestros jóvenes que están engañados por todos los espectáculos y la industria del espectáculo, por la telenovela y por lo demás, para comprender cuál es el camino de la verdadera felicidad: el de la amistad entre el Varón y mujer. Eso es "Acedia del Mundo". Acedia contra la verdadera felicidad del varón y la mujer, que Dios planeó desde el Principio.
16) Porque Dios quiso que fueran felices en esa amistad pero el Mundo se lo impide a los dos. A ella la mete cada vez más en la dominación por el feminismo, y a él lo achancha cada vez más y lo hunde en la lujuria proponiéndole el espectáculo de la mujer objeto. Esta es la hora de la Acedia conyugal en el Mundo, es muy concreta, muy real y muy destructora de la verdad y la felicidad esponsal y familiar.
17) El remedio cristiano lo propone Pablo en la carta a los Efesios: ¿al varón que le dice? "Tenés que amar a tu mujer como Jesús a la Iglesia, es decir, morir por ella." ¿Sos capaz de morir por tu mujer? ¿Sos capaz de morir por lo menos a tus instintos y a tu pasión? Tenés que mortificar tu pasión para alcanzar la castidad. "¡Padre, qué está diciendo! ¡pero si eso es imposible!". Esto no lo dice nadie en el mundo de hoy pero es lo que hay que decir porque esta es la verdad. Y los que dicen que la castidad para el varón es imposible mienten o se engañan.
18) Y a la mujer ¿qué le dice Pablo en la carta a los Efesios? Tenés que obedecer a tu esposo (que es peor que morir). Y en eso consiste la restauración maravillosa de la herida del pecado original en él y en ella. El varón aprende a morir por su esposa, la ama como Cristo a la iglesia y es capaz de ofrendar y descubrir que muriendo a su pasión, encuentra una felicidad mayor que es la felicidad humana, porque la otra lo baja a lo instintivo. Y ella aprende a obedecer y se salva de su afán de dominación. Se restablece la salud primitiva en cada uno de ellos. El hombre adquiere el dominio de sus pasiones, la mujer se baja de su ambición angélica excesiva y los dos se encuentran como Cristo y la Iglesia en la verdadera caridad.
19) ¿Pero entonces la felicidad humana excluye el elemento físico, corporal? No, supone necesariamente como expresión del amor. Pero para expresarlo también lo sacrifica. El amor necesita sanar mediante la gracia sacramental la naturaleza herida, porque debido a ella, la sexualidad tiende a deshumanizarlos, a pesar de la mejor buena voluntad y hasta a pesar de llevar una vida de sacramentos y piedad. La castidad es aquella virtud que devuelve a la persona la integridad perdida por el pecado original e integra su sexualidad en la persona (CIC Nº 2337 ss.).
20) Las pasiones quitan el autodominio y el que no es dueño de sí mismo no puede entregarse, como lo exige la felicidad conyugal que se alcanza por la entrega sincera del uno al otro. "La voluptuosidad propia del sexo, - dice Abelardo Pithod - al hacer perder al alma su autodominio y señorío, la deja con una fuerte sensación de que se ha perdido, por unos pocos instantes, a sí misma. Que se ha entregado y sometido enteramente a la vehemencia de lo biológico y pasional. Que ha caído, por un momento, bajo el dominio animal. La propia imagen de dignidad de la persona espiritual, dignidad que se basa en cierto dominio sobre sí y sobre el cuerpo, se ve como ultrajada"6
21) La salvación cristiana, vino a restaurar, como lo dice Jesús: ´lo que era en el principio´. Es decir, una sexualidad humana oblativa según el designio divino creador. De esa manera es posible sustituir el modelo posesivo que había sobrevenido a consecuencia del pecado original y era el corriente en el mundo de la humanidad irredenta. El mismo modelo, por otra parte, del que cada pareja de esa humanidad está presa, hasta que por la fe y la gracia sanadora del sacramento matrimonial, accedan ambos a la posibilidad de vivir según el modelo de la cultura esponsal católica. El varón cristiano ya no se relacionará posesivamente con el cuerpo de la esposa, sino que lo amará como a su propia carne. Y ella confiará en su esposo y podrá obedecerle gozosamente.
4. FINALIDAD SACRIFICIAL DEL INSTINTO EN LA EXPRESIÓN DEL AMOR
22) De ahí que el gran psicólogo alemán Rudolf Allers ha dicho que “entre el instinto y el amor hay una diferencia notable y al mismo tiempo esencial. El instinto no busca más que su propia satisfacción, el amor busca el bien del otro. El amor solo quiere dar, el instinto sólo quiere tomar. En el amor es natural el sacrificio, el instinto, por su naturaleza, desconoce el sacrificio, trata de apoderarse de su presa. En el dominio del instinto no hay elección, ni decisión, ni sacrificio. Ellos existen solamente en el dominio del amor”.
23) Allers afirma “la finalidad sacrificial del instinto en el amor humano”. El instinto, dice, tiene primariamente la función de asegurar ciertos valores vitales. Existe además para servir al amor humano como medio de expresión y de realización. ¿Y cómo expresa el amor? Sacrificándole lo instintivo. El instinto, afirma Allers, existe para proporcionar un alimento al sacrificio que exprese el amor y lo realice.
24) “Vemos bien aquí, dice Allers, esto que le reprochan a la visión moral cristiana todas las doctrinas que, en nombre de la naturaleza y de la libertad, preconizan una moral sexual. Pero esto que ellas llaman la naturaleza, son solamente funciones muy primitivas; y lo que exigen en el nombre de la libertad, es más bien libertinaje; lo que presentan como una nueva moral, es en realidad una antigua moral, pagana y primitiva”
25) Sin embargo, observa Allers, “Amar quiere decir estar dispuesto al sacrificio. Poder e igualmente querer hacer sacrificios es pues un rasgo esencial de la naturaleza humana. Pedimos que el mismo niño sepa sacrificarse; no solamente para que se encuentre preparado para la vida que lo obligará muchas veces, sino también para que se vuelva realmente un ser humano, para que desarrolle en sí estas cualidades esenciales que hacen del hombre un ser tan diferente de todos los que existen sobre la tierra”. “Para que el hombre realice lo que hay de más alto en su naturaleza, es necesario que pueda oponer su voluntad a los impulsos o a los deseos imperiosos que corresponden a la parte inferior de su ser”7 .
del Libro La casa sobre roca
Autor: Horacio Bojorge
Autor: Horacio Bojorge
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dominadora,
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mujer
domingo, 11 de mayo de 2014
Catequesis del Papa sobre el Juicio Final
VATICANO, 24 Abr. 13 / 09:58 am (ACI/EWTN Noticias).- En su catequesis de la audiencia general de este miércoles, el Papa Francisco reflexionó sobre el juicio final en Cristo y que para estar preparados para ese momento el cristiano debe vivir profundamente el amor.
A continuación la catequesis completa del Santo Padre
Queridos hermanos y hermanas, ¡Buenos días!
En el Credo profesamos que Jesús "de nuevo vendrá con gloria para juzgar a los vivos y a los muertos". La historia humana comienza con la creación del hombre y la mujer a imagen y semejanza de Dios y concluye con el juicio final de Cristo.
A menudo nos olvidamos de estos dos polos de la historia, y sobre todo la fe en el regreso de Cristo y en el juicio final a veces no está tan clara y sólida en el corazón de los cristianos. Jesús durante su vida pública, a menudo ha reflexionado sobre la realidad de su venida final.
Sobre todo recordamos que, con la Ascensión, el Hijo de Dios ha llevado al Padre nuestra humanidad que Él asumió y quiere atraernos a todos hacia sí mismo, llamar a todo el mundo para ser recibido en los brazos abiertos de Dios, para que, al final de la historia, toda la realidad sea entregada al Padre.
Hay, sin embargo, este "tiempo intermedio" entre la primera venida de Cristo y la última, que es precisamente el momento que estamos viviendo. En este contexto se coloca la parábola de las diez vírgenes (cf. Mt 25,1-13). Se trata de diez muchachas que esperan la llegada del Esposo, pero tarda y ellas se duermen.
Ante el repentino anuncio de que el Esposo está llegando, todas se preparan para recibirlo, pero mientras cinco de ellas, prudentes, tienen el aceite para alimentar sus lámparas, las otras, necias, se quedan con las lámparas apagadas, porque no lo tienen, y mientras buscan al Esposo que llega, las vírgenes necias encuentran cerrada la puerta que conduce a la fiesta de bodas.
Llaman con insistencia, pero es demasiado tarde, el esposo responde: no os conozco. El Esposo es el Señor, y el tiempo de espera de su llegada es el tiempo que Él se nos da, con misericordia y paciencia, antes de su llegada final, tiempo de la vigilancia; tiempo en que tenemos que mantener encendidas las lámparas de la fe, de la esperanza y de la caridad, donde mantener abierto nuestro corazón a la bondad, a la belleza y a la verdad; tiempo que hay que vivir de acuerdo a Dios, porque no conocemos ni el día, ni la hora del regreso de Cristo.
Lo que se nos pide es estar preparados para el encuentro: preparados a un encuentro, a un hermoso encuentro, el encuentro con Jesús, que significa ser capaz de ver los signos de su presencia, mantener viva nuestra fe, con la oración, con los Sacramentos, estar atentos para no caer dormidos, para no olvidarnos de Dios. La vida de los cristianos dormidos es una vida triste, ¿eh?, no es una vida feliz. El cristiano debe ser feliz, la alegría de Jesús... ¡No se duerman!
La segunda parábola, la de los talentos, nos hacen reflexionar sobre la relación entre la forma en que usamos los dones recibidos de Dios y su regreso, cuando nos pedirá cómo los hemos utilizado (cf. Mt 25,14-30). Conocemos bien la historia: antes de salir de viaje, el dueño da a cada siervo algunos talentos para que sean bien utilizados durante su ausencia.
Al primero le entrega cinco, dos al segundo y uno al tercero. Durante su ausencia, los dos primeros siervos multiplicar sus talentos - se trata de monedas antiguas, ¿verdad? -, Mientras que el tercero prefiere enterrar su propio talento y entregarlo intacto a su dueño. A su regreso, el dueño juzgar su trabajo: alaba a los dos primeros, mientras que el tercero viene expulsado fuera de la casa, porque ha mantenido oculto por temor el talento, cerrándose sobre sí mismo.
Un cristiano que se encierra dentro de sí mismo, que oculta todo lo que el Señor le ha dado... es un cristiano... ¡no es un cristiano! ¡Es un cristiano que no agradece a Dios todo lo que le ha dado!
Esto nos dice que la espera del retorno del Señor es el tiempo de la acción. Nosotros somos el tiempo de la acción, tiempo para sacar provecho de los dones de Dios, no para nosotros mismos, sino para Él, para la Iglesia, para los otros, tiempo para tratar siempre de hacer crecer el bien en el mundo.
Y sobre todo hoy, en este tiempo de crisis, es importante no encerrarse en sí mismos, enterrando el propio talento, las propias riquezas espirituales, intelectuales, materiales, todo lo que el Señor nos ha dado, sino abrirse, ser solidarios, tener cuidado de los demás.
En la plaza, he visto que hay muchos jóvenes. ¿Es verdad esto? ¿Hay muchos jóvenes? ¿Dónde están? A ustedes, que están en el comienzo del camino de la vida, pregunto: ¿Han pensado en los talentos que Dios les ha dado? ¿Han pensado en cómo se pueden poner al servicio de los demás? ¡No entierren los talentos! Apuesten por grandes ideales, los ideales que agrandan el corazón, aquellos ideales de servicio que harán fructíferos sus talentos.
La vida no se nos ha dado para que la conservemos celosamente para nosotros mismos, sino que se nos ha dado, para que la donemos. ¡Queridos jóvenes, tengan un corazón grande! ¡No tengan miedo de soñar cosas grandes!
Por último, una palabra sobre el párrafo del juicio final, donde viene descrita la segunda venida del Señor, cuando Él juzgará a todos los seres humanos, vivos y muertos (cf. Mt 25,31-46). La imagen utilizada por el evangelista es la del pastor que separa las ovejas de las cabras.
A la derecha se sitúan los que han actuado de acuerdo a la voluntad de Dios, que han ayudado al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, el enfermo, el encarcelado, el extranjero. Pienso en los muchos extranjeros que hay aquí en la diócesis de Roma. ¿Qué hacemos con ellos? Mientras que a la izquierda están los que no han socorrido al prójimo. Esto nos indica que seremos juzgados por Dios en la caridad, en cómo lo hemos amado en los hermanos, especialmente los más vulnerables y necesitados.
Por supuesto, siempre hay que tener en cuenta que somos justificados, que somos salvados por la gracia, por un acto de amor gratuito de Dios que siempre nos precede. Solos no podemos hacer nada.
La fe es ante todo un don que hemos recibido, pero para dar fruto, la gracia de Dios siempre requiere de nuestra apertura a Él, de nuestra respuesta libre y concreta. Cristo viene para traernos la misericordia de Dios que salva. Se nos pide que confiemos en Él, de responder al don de su amor con una vida buena, hecha de acciones animadas por la fe y el amor.
Queridos hermanos y hermanas, no tengamos nunca miedo de mirar el juicio final; que ello nos empuje en cambio a vivir mejor el presente. Dios nos ofrece con misericordia y paciencia este tiempo para que aprendamos cada día a reconocerlo en los pobres y en los pequeños, para que nos comprometamos con el bien y estemos vigilantes en la oración y en el amor. Que el Señor, al final de nuestra existencia y de la historia, pueda reconocernos como siervos buenos y fieles. Gracias.
Etiquetas: audiencia general,
Fuente aci prensa
http://www.aciprensa.com/noticias/texto-completo-catequesis-del-papa-sobre-el-juicio-final-63371/#.U2-lOoF5OSo
domingo, 27 de abril de 2014
Papa Francisco: San Juan Pablo II y San Juan XXIII fueron testigos de la misericordia de Dios
Foto Marta Jiménez / Grupo ACI
VATICANO, 27 Abr. 14 / 04:37 am (ACI).- En la homilía de la Misa en la que declaró santos a San Juan Pablo II y San Juan XXIII, el Papa Francisco señaló que ambos pontífices fueron verdaderos testigos de la misericordia de Dios.
Ante cientos de miles de personas reunidas en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco señaló que “San Juan XXIII y San Juan Pablo II tuvieron el valor de mirar las heridas de Jesús, de tocar sus manos llagadas y su costado traspasado. No se avergonzaron de la carne de Cristo, no se escandalizaron de él, de su cruz; no se avergonzaron de la carne del hermano, porque en cada persona que sufría veían a Jesús”.
“Fueron dos hombres valerosos, llenos de la parresía del Espíritu Santo, y dieron testimonio ante la Iglesia y el mundo de la bondad de Dios, de su misericordia”.
El Santo Padre resaltó que San Juan Pablo II y San Juan XXIII “fueron sacerdotes, obispos y papas del siglo XX. Conocieron sus tragedias, pero no se abrumaron. En ellos, Dios fue más fuerte; fue más fuerte la fe en Jesucristo Redentor del hombre y Señor de la historia; en ellos fue más fuerte la misericordia de Dios que se manifiesta en estas cinco llagas; más fuerte la cercanía materna de María”.
“En estos dos hombres contemplativos de las llagas de Cristo y testigos de su misericordia había «una esperanza viva», junto a un «gozo inefable y radiante». La esperanza y el gozo que Cristo resucitado da a sus discípulos, y de los que nada ni nadie les podrá privar. La esperanza y el gozo pascual, purificados en el crisol de la humillación, del vaciamiento, de la cercanía a los pecadores hasta el extremo, hasta la náusea a causa de la amargura de aquel cáliz. Ésta es la esperanza y el gozo que los dos papas santos recibieron como un don del Señor resucitado, y que a su vez dieron abundantemente al Pueblo de Dios, recibiendo de él un reconocimiento eterno”.
El Papa resaltó además que “esta esperanza y esta alegría se respiraban en la primera comunidad de los creyentes, en Jerusalén, como se nos narra en los Hechos de los Apóstoles. Es una comunidad en la que se vive la esencia del Evangelio, esto es, el amor, la misericordia, con simplicidad y fraternidad”.
“Y ésta es la imagen de la Iglesia que el Concilio Vaticano II tuvo ante sí. Juan XXIII y Juan Pablo II colaboraron con el Espíritu Santo para restaurar y actualizar la Iglesia según su fisonomía originaria, la fisonomía que le dieron los santos a lo largo de los siglos”.
Francisco exhortó asimismo a no olvidar que “son precisamente los santos quienes llevan adelante y hacen crecer la Iglesia. En la convocatoria del Concilio, San Juan XXIII demostró una delicada docilidad al Espíritu Santo, se dejó conducir y fue para la Iglesia un pastor, un guía-guiado. Éste fue su gran servicio a la Iglesia; fue el Papa de la docilidad al Espíritu”.
“En este servicio al Pueblo de Dios, San Juan Pablo II fue el Papa de la familia. Él mismo, una vez, dijo que así le habría gustado ser recordado, como el Papa de la familia. Me gusta subrayarlo ahora que estamos viviendo un camino sinodal sobre la familia y con las familias, un camino que él, desde el Cielo, ciertamente acompaña y sostiene”.
Para concluir, el Santo Padre hizo votos para que “estos dos nuevos santos pastores del Pueblo de Dios intercedan por la Iglesia, para que, durante estos dos años de camino sinodal, sea dócil al Espíritu Santo en el servicio pastoral a la familia. Que ambos nos enseñen a no escandalizarnos de las llagas de Cristo, a adentrarnos en el misterio de la misericordia divina que siempre espera, siempre perdona, porque siempre ama”.
jueves, 3 de abril de 2014
Distintos ritos de la Iglesia Católica
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| B.- En Oriente | Iglesias heredadas de Constantinopla (381) del rito Bizantino | ||
| A.- En Occidente En la Iglesia Latina la unificación de ha hecho casi total. No obstante todavía se puede distinguir: 1. El rito romano (originariamente el rito de Roma, que luego se propagó por todo Occidente). Después de la unificación de Pío V (1566-1572) queda:
3. El rito "ambrosiano", que sólo se celebra ya en Milán. B.- En Oriente 1. De la Iglesia de Alejandría (Egipto y Etiopía) se desprende el rito copto o alejandrino. De este rito copto (no del copto-melkita, porque estos llegan a ser ortodoxos), se desprende:
3. Del rito Armenio, se mantiene además una fracción unida a Roma a fines del siglo XVII, con 100 000 católicos y con la lengua armenia clásica. De este rito, surge el Catolicado unido de Sicilia en 1740 y el Patriarcado católico de Constantinopla en 1831. Pero en 1867 se vuelven a unir en el patriarcado único armenio. (No existen armenios con rito latino). 4. Del rito Caldeo están los siguientes:
5. El pueblo griego se ha mantenido ortodoxo. 6. Del pueblo albanés existe una fracción unida a Roma, están en Grecia con 2 000 católicos aproximadamente y tiene como lengua el griego.
8. De los pueblos eslavos:
10. Y de los pueblos Georgianos, surge:
fuente
Arquidiócesis de Monterrey
Secretariado de Pastoral Catequetica
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jueves, 13 de marzo de 2014
Cómo las pruebas en la tierra disminuyen el pasaje por el purgatorio
La forma de pasar el menor tiempo en el purgatorio.

El destino del hombre es la santidad o nada. Porque si no estamos purificados no entraremos al cielo y nos debemos purgar en el purgatorio. Por lo tanto es preferible tratar de ser santos en la tierra para evitarse el sufrimiento en el purgatorio, que siempre será peor que el sufrimiento en la tierra a causa de la búsqueda de santidad.
Según la escritora Jan Connell, a la vidente Marija se le dijo que una persona permanece en el purgatorio
Otros dicen que hay almas, especialmente amorosas y devotas, que vuelan a estar con Dios el día de su muerte.
Esto es especialmente cierto de monjas devotas y sacerdotes, que puede pasar por el purgatorio tan rápido que casi no le echan un vistazo.
La clave está en la expiación que viene a través de pruebas terrenales. En la tierra nunca vamos a entender el misterio del sufrimiento, pero él corrige, purifica. No significa que todo sufrimiento sea necesario. Hay momentos en que nuestras acciones traen angustia innecesaria. Hay momentos en los que sufrimos por nuestra necedad. No todo es sufrimiento redentor.
Pero gran parte de lo que sufrimos es para purificarnos para la otra vida y cuando ofrecemos nuestros sufrimientos a Jesús es muy poderoso.
Por eso se habla de “casas encantadas”. Por eso oimos de los muertos tratando de comunicarse con nosotros. Si bien tenemos que tener cuidado y mantenernos alejados del contacto con los muertos (porque los demonios se disfrazan de difuntos), hay momentos en que Dios permite a un alma iniciar tal contacto para recordar a una persona que vive la necesidad de la oración.
Muchas veces la única cura para una casa encantada es tener una Misa por el que está atado a ese lugar. Estas almas vienen a nosotros en sueños.
Otra vez estaba visitando a mis padres y mientras estaba en oración de repente vi a una mujer agitandose frenéticamente frente a mí.
Fue en el ojo de mi mente, pero de una manera que no suelo ver las cosas. Era una mujer que había vivido en la calle de mis padres, una mujer que no conocía bien, pero que había muerto unos años antes y estaba tratando desesperadamente de llamar mi atención.
Fue mi impresión de que ella necesitaba oraciones, porque ella estaba con un dolor agudo y nadie estaba orando por ella.
Y también hay que comulgar para obtener orientación sobre cómo llevar a cabo nuestras propias vidas y purificarnos en la tierra. Siempre debemos pedir instrucciones sobre cómo debemos comportarnos para evitar el purgatorio.
Y la orientación vendrá más clara a través de la Misa, porque nada se puede comparar a orar y recibir a Cristo.
Cada vez que participamos en la Eucaristía disminuye nuestro tiempo en el purgatorio. Tan poderoso es este sacramento, tan potente, que los espíritus del purgatorio darían cualquier cosa para volver y pasar un solo minuto, un segundo, en Adoración.
Fuentes: Spirit Daily, Signos de estos Tiempo
Tomado de forosdelavirgen.org
Debemos dar gracias a Dios por todo en la vida. Le debemos las gracias por los momentos fáciles y agradecerle también por las pruebas, que son su manera de acariciarnos y purgarnos. Cuando sufrimos en la tierra se borran décadas enteras de purgatorio. Y también cuando oramos por los difuntos y los vivos, cuando aisistimos a misa y comulgamos, son todas formas de acercarnos más al cielo.
El destino del hombre es la santidad o nada. Porque si no estamos purificados no entraremos al cielo y nos debemos purgar en el purgatorio. Por lo tanto es preferible tratar de ser santos en la tierra para evitarse el sufrimiento en el purgatorio, que siempre será peor que el sufrimiento en la tierra a causa de la búsqueda de santidad.
Cuando una persona le preguntó al Padre Pío cómo una persona puede hacer el purgatorio en la tierra, dijo:LAS OPORTUNIDADES DE PURGARNOS EN LA TIERRA
“Al aceptar todo de las manos de
Dios. Al ofrecer todo a Él con amor y gratitud a fin de permitir que
pasemos en nuestro lecho de muerte al paraíso”.
Cada minuto en la tierra es una oportunidad para merecer el cielo y escapar del purgatorio. En
el más allá, las pruebas han terminado. Ahora las decisiones
equivocadas deben ser expiadas y pueden tomar segundos, minutos, días,
meses o años.Según la escritora Jan Connell, a la vidente Marija se le dijo que una persona permanece en el purgatorio
“hasta que alguien más entre la gente
que sigue en la tierra corrija, a través de gracia de Dios, todas las
violaciones deliberadas que el alma ha causado al designio de amor de
Dios para el universo y a su amados hijos que interactuaron, en Su plan,
con tal alma. Marija dijo que la Santísima Virgen le dijo que una hora
en el purgatorio es más dolorosa que la más larga y dura vida en la
tierra”.
Algunos dicen que hay permanencias en el purgatorio que duran
siglos. En Fátima a los niños se les dijo de un alma estaría en el
purgatorio hasta el fin del mundo.Otros dicen que hay almas, especialmente amorosas y devotas, que vuelan a estar con Dios el día de su muerte.
Esto es especialmente cierto de monjas devotas y sacerdotes, que puede pasar por el purgatorio tan rápido que casi no le echan un vistazo.
La clave está en la expiación que viene a través de pruebas terrenales. En la tierra nunca vamos a entender el misterio del sufrimiento, pero él corrige, purifica. No significa que todo sufrimiento sea necesario. Hay momentos en que nuestras acciones traen angustia innecesaria. Hay momentos en los que sufrimos por nuestra necedad. No todo es sufrimiento redentor.
Pero gran parte de lo que sufrimos es para purificarnos para la otra vida y cuando ofrecemos nuestros sufrimientos a Jesús es muy poderoso.
Así es el ayuno. El ayuno y la penitencia en la tierra nos permiten eludir muchos sufrimientos que en algunos niveles del purgatorio puede ser un estado de malestar comparable a estar de pie todo el día en la arena mojada, o como estar detenido en una pequeña habitación sucia. Puede ser como pasar meses con un sentimiento enfermizo.PODEMOS SUBIR NIVELES EN EL PURGATORIO
“El purgatorio tiene niveles al igual que el Cielo tiene niveles”, dijo Sondra Abrahams, una mujer de Louisiana que tuvo un experiencia cercana a la muerte.
“Tiene el nivel más bajo que está más
cercano al infierno, un lugar cálido. No hay realmente fuegos. Escucho a
la gente decir que los fuegos la están quemando, pero el fuego
es dentro de la persona. Es el deseo ardiente de estar con Dios y estar
con Cristo. Ellos saben dónde está el cielo. Ellos sabían que tenían la
oportunidad aquí en la tierra pero no aprovecharon de esa ventaja para
hacer el bien y para hacer Su trabajo. No se puede entrar en el cielo
sin estar purificado. El purgatorio es un lugar triste. Yo lo llamo la
zona triste. Vi a la gente llorando y orando por nosotros. Ellos no
pueden hacer nada por sí mismos. Es por eso que las oraciones de la
tierra para ellos son tan importantes”.
No se puede repetir lo suficiente cantidad de veces que quisiéramos que hay muchas almas del purgatorio que no reciben oraciones. Dios permite que se beneficien de las oraciones dichas por otras personas que ya están en el cielo, pero nunca es suficiente. Hay sufrimiento debido a la falta de oración.LA IMPORTANCIA DE ORAR POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO
Por eso se habla de “casas encantadas”. Por eso oimos de los muertos tratando de comunicarse con nosotros. Si bien tenemos que tener cuidado y mantenernos alejados del contacto con los muertos (porque los demonios se disfrazan de difuntos), hay momentos en que Dios permite a un alma iniciar tal contacto para recordar a una persona que vive la necesidad de la oración.
Muchas veces la única cura para una casa encantada es tener una Misa por el que está atado a ese lugar. Estas almas vienen a nosotros en sueños.
“Dios puede permitir que
milagrosamente las almas de los fieles salgan a manifestarse a la vida
para un fin útil, y, principalmente, con el fin de manifestar algo de
verdad o de otro tipo”, dijo el teólogo y místico famoso Adolphe Tanqueray.
En Medjugorje, la Virgen dijo:
“Hay almas del purgatorio que oran
fervientemente a Dios, pero para quienes ningún pariente o amigo reza en
la tierra. Dios hace que se beneficien de las oraciones de otras
personas. Sucede que Dios les permite manifestarse de diferentes
maneras, cerca de sus parientes en la tierra, con el fin de recordar a
los hombres de la existencia del purgatorio y para solicitar sus
oraciones para acercarse a Dios, que es justo, pero bueno”.
Recuerdo visitar un día a una pariente cuando de repente, en la habitación, lejos de alguno de nosotros, una foto de ella con su difunto marido se fue cayendo de un nivel superior a la mesa final y al final al piso. Inmediatamente me dio la impresión de que este hombre, que había muerto diez años antes y pasó a ser protestante, estaba llegando a rezar. La intuición fue intensa y mi tía dijo que la imagen nunca lo había hecho antes.UN TESTIMONIO
Otra vez estaba visitando a mis padres y mientras estaba en oración de repente vi a una mujer agitandose frenéticamente frente a mí.
Fue en el ojo de mi mente, pero de una manera que no suelo ver las cosas. Era una mujer que había vivido en la calle de mis padres, una mujer que no conocía bien, pero que había muerto unos años antes y estaba tratando desesperadamente de llamar mi atención.
Fue mi impresión de que ella necesitaba oraciones, porque ella estaba con un dolor agudo y nadie estaba orando por ella.
A menudo, todo lo que se necesita es un par de oraciones y misas para establecer un alma libre. También es importante contar con misas para las personas mientras están vivas. Se nos dice que esto es más eficaz que pedir Misas por ellas después.LA IMPORTANCIA DE LAS MISAS
Y también hay que comulgar para obtener orientación sobre cómo llevar a cabo nuestras propias vidas y purificarnos en la tierra. Siempre debemos pedir instrucciones sobre cómo debemos comportarnos para evitar el purgatorio.
Y la orientación vendrá más clara a través de la Misa, porque nada se puede comparar a orar y recibir a Cristo.
Cada vez que participamos en la Eucaristía disminuye nuestro tiempo en el purgatorio. Tan poderoso es este sacramento, tan potente, que los espíritus del purgatorio darían cualquier cosa para volver y pasar un solo minuto, un segundo, en Adoración.
Fuentes: Spirit Daily, Signos de estos Tiempo
Tomado de forosdelavirgen.org
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viernes, 7 de marzo de 2014
Los Hijos de Dios y las hijas de los hombres.
Algunos comentarios a la profundidad del capitulo 6 del genesis.
Es la historia de como fue destruida la primera humanidad, para ello transcribire el capitulo en cuestion
Texto tomado de la version en Español de la Biblia en el sitio Vatican.va
Primero empezaremos, por separar los echos, que una lectura calmada y serena de este pasaje nos relata, luego entraremos a la discusion de los significados de las frases.
1.- Los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la tierra y les naceron hijas
2.- Los hijos de Dios tomaron para si hijas de hombres
3.- Hijos de Dios e Hijas de hombres eran distintos
4.- Y esta union para Dios era un delito. y dice que no estara para siempre activo su espiritu en el hombre, pues no es mas que carne.
5.- La vida se seria solo hasta 120 años
6.- Pllantea que en esa epoca habia, gigantes, y aun despues cuando fue esta union ilegitima
7.- Pero de esta union no querida por Dios sus hijos fueron los heroes famosos de la antiguedad (la traduccion en español incorpora antes de este texto que eran los gigantes, no asi la directa del latin, que literalmente diria,
4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios se llegaron a las hijas de los hombres y les engendraron hijos con ellos : son los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre .
Y la traduccion del Griego segun la Bilia platense de Monseñor Straubinger diria
4 En aquellos dias habia gigantes en la tierra, y tambien despues, cuando los hijos de Dios se llegaron a las hijas de los hombres y elIas les dieron hijos. Estos son los heroes, los varones famosos de la antigiiedad.
8.- Esta mezcla provoco que el hombre solo hiciera mal de continuo, por lo que la tierra se inundo de violencia
9.- Dios sintio pesar en su corazon, en terminos mas humanos, se arrepintio.
10 Dios decide exterminar al genero humano de la superficie de la tierra
Conclusiones de estos echos
Cuando se multiplicaron los hombres, les nacieron hijasy estas se mezclaron, con los hijos de Dios, puede interpretarse de distintas maneras, la mas comun es que se pregunten quienes son los hijos de Dios, algunos se responden ante este cuestionamiento, varias variantes, pero en todas se presume que los hijos de Dios son muy superiores al actual hombre veamos.
Angeles: Unos piensan que los hijos de Dios eran angeles que se mezclan con mujeres, esto es imposible ya que un ser espiritual, no puede hacer funciones vitales de un ser trino.
Extraterrestres: Esta es la teoria mas de moda, sin embargo por que si hubo mezcla de 2 especies distintas se deberian conservar en forma humanoide.
Descendientes de Set
Otro mas son los descendientes de Set que se habrian unido a la descendencia de Cain, pero esto no causaria un enojo tal de Dios que destruya a la humanidad, ni seria un delito.
En mi punto de vista se puede leer tambien de manera literal, los hijos de Dios, son eso, hijos creados por Dios, y las hijas de los hombres tal cual, hijas creadas por hombres.
Es decir habia 2 especies de hombres, unos hombres creados por Dios, y otros creados por los mismos hombres, no eran iguales, eran distintos, los Hijos de Dios eran Casi perfectos por asi decir, los hijos de los hombres, solo eran carne, y pensaban mal de continuo. La mezcla de estos dos tipos de hombres, genero unos seres con caracteristicas de los dos, y que la historia y la mitologia recoge, como los varones famosos de antiguo.
Texto tomado de la version en Español de la Biblia en el sitio Vatican.va
Capítulo 6
Los hijos de Dios y las hijas de los
hombres
1 Cuando los hombres
comenzaron a multiplicarse sobre la tierra y les nacieron hijas,
2 los hijos de Dios vieron que
estas eran hermosas, y tomaron como mujeres a todas las que quisieron.
3 Entonces el Señor dijo: «Mi espíritu no va
a permanecer activo para siempre en el hombre, porque este no es más que carne;
por eso no vivirá más de ciento veinte años».
4 En aquellos días –y aún
después– cuando los hijos de Dios se unieron con las hijas de los hombres y
ellas tuvieron hijos, había en la tierra gigantes: estos fueron los héroes
famosos de la antigüedad.
La corrupción de la humanidad
5 Cuando el Señor vio qué
grande era la maldad del hombre en la tierra y cómo todos los designios que
forjaba su mente tendían constantemente al mal,
6 se arrepintió de haber hecho
al hombre sobre la tierra, y sintió pesar en su corazón.
7 Por eso el Señor dijo: «Voy a
eliminar de la superficie del suelo a los hombres que he creado –y junto con
ellos a las bestias, los reptiles y los pájaros del cielo– porque me arrepiento
de haberlos hecho».
8 Pero Noé fue agradable a los ojos del
Señor.
El anuncio del Diluvio y la orden de construir el arca
9 Esta es la historia de Noé.
Noé era un hombre justo, irreprochable entre sus contemporáneos, y siguió
siempre los caminos de Dios.
10 Tuvo tres hijos: Sem, Cam y
Jafet.
11 Pero la tierra estaba
pervertida a los ojos de Dios y se había llenado de violencia.
12 Al ver que la tierra se había pervertido,
porque todos los hombres tenían una conducta depravada.
13 Dios dijo a Noé: «He decidido acabar con
todos los mortales, porque la tierra se ha llenado de violencia a causa de
ellos. Por eso los voy a destruir junto con la tierra.
Primero empezaremos, por separar los echos, que una lectura calmada y serena de este pasaje nos relata, luego entraremos a la discusion de los significados de las frases.
1.- Los hombres comenzaron a multiplicarse sobre la tierra y les naceron hijas
2.- Los hijos de Dios tomaron para si hijas de hombres
3.- Hijos de Dios e Hijas de hombres eran distintos
4.- Y esta union para Dios era un delito. y dice que no estara para siempre activo su espiritu en el hombre, pues no es mas que carne.
5.- La vida se seria solo hasta 120 años
6.- Pllantea que en esa epoca habia, gigantes, y aun despues cuando fue esta union ilegitima
7.- Pero de esta union no querida por Dios sus hijos fueron los heroes famosos de la antiguedad (la traduccion en español incorpora antes de este texto que eran los gigantes, no asi la directa del latin, que literalmente diria,
4 Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios se llegaron a las hijas de los hombres y les engendraron hijos con ellos : son los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre .
Y la traduccion del Griego segun la Bilia platense de Monseñor Straubinger diria
4 En aquellos dias habia gigantes en la tierra, y tambien despues, cuando los hijos de Dios se llegaron a las hijas de los hombres y elIas les dieron hijos. Estos son los heroes, los varones famosos de la antigiiedad.
8.- Esta mezcla provoco que el hombre solo hiciera mal de continuo, por lo que la tierra se inundo de violencia
9.- Dios sintio pesar en su corazon, en terminos mas humanos, se arrepintio.
10 Dios decide exterminar al genero humano de la superficie de la tierra
Conclusiones de estos echos
Cuando se multiplicaron los hombres, les nacieron hijasy estas se mezclaron, con los hijos de Dios, puede interpretarse de distintas maneras, la mas comun es que se pregunten quienes son los hijos de Dios, algunos se responden ante este cuestionamiento, varias variantes, pero en todas se presume que los hijos de Dios son muy superiores al actual hombre veamos.
Angeles: Unos piensan que los hijos de Dios eran angeles que se mezclan con mujeres, esto es imposible ya que un ser espiritual, no puede hacer funciones vitales de un ser trino.
Extraterrestres: Esta es la teoria mas de moda, sin embargo por que si hubo mezcla de 2 especies distintas se deberian conservar en forma humanoide.
Descendientes de Set
Otro mas son los descendientes de Set que se habrian unido a la descendencia de Cain, pero esto no causaria un enojo tal de Dios que destruya a la humanidad, ni seria un delito.
En mi punto de vista se puede leer tambien de manera literal, los hijos de Dios, son eso, hijos creados por Dios, y las hijas de los hombres tal cual, hijas creadas por hombres.
Es decir habia 2 especies de hombres, unos hombres creados por Dios, y otros creados por los mismos hombres, no eran iguales, eran distintos, los Hijos de Dios eran Casi perfectos por asi decir, los hijos de los hombres, solo eran carne, y pensaban mal de continuo. La mezcla de estos dos tipos de hombres, genero unos seres con caracteristicas de los dos, y que la historia y la mitologia recoge, como los varones famosos de antiguo.
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